EL BAYANO, MI ENTRAÑABLE AMIGO

Escribió que la tristeza es privilegio de espíritus selectos.

Y estos son tiempos de palabras amargas, de hablar a media voz.

El Bayano Jorge Rodriguez Benitez fue mi maestro en esto del periodismo , pero más que nada , un amigo entrañable en la vida.

Fue generoso como nadie conmigo, en cada interminable y enriquecedora charla, historia, libro o consejo.

Siempre lo admiré, sabiendo que era un periodista único , de la generación de la notable vieja escuela, con mayúsculas.

Le decía que yo era su peor alumno, y el ,sensible como pocos, me contestaba que era su mejor amigo de la generación joven.

El Bayano, me consta, como comprobé en cada salida fuera de fronteras, tenía una reconocida relevancia nacional e internacional, merito mayor aún por no haberse inclinado nunca ante los que «mandan».

Jamás aflojó, ni en su «exilio».

El hondo poeta fue fiel a sus palabras.

Las que un día me enseñó: «que lo esencial sea siempre más importante que lo urgente».

En eso estoy en la vida.

Ya te habrás encontrado con Carlos María «El Negro» Gutierrez, otro de los tuyos, y ahí te agradecerá por salvarle la vida en un cuartel de Rocha.

Desde aquí, yo también te doy las gracias, por todo.

Hasta siempre querido amigo.

«Amigo, toma de mi

lo poco que tengo para ti…

toma tan solo mi poesía…

bebe el agua cristalina de mi río

que su fondo de barro

es cosa mía…»

(JRB)