SIEMPRE ENSEÑÓ (sobre «Tito Russi» escribe Mario Barceló)

SIEMPRE ENSEÑÓ

Por Mario Barcelo

Los padres de » Tito Russi» seguro que vieron las películas o leyeron las revistas de cine tan frecuentes en el Rocha de 1920…

Entre ellas, películas o fotografías del más legendario y primer actor de películas de vaqueros. Tom Mix.

Deslumbrados seguro por la figura del actor y su personaje (336 películas desde 1910, entre cine mudo y sonoro), los viejos Russi Jiménez eligieron bien.

Pusieron Tom Mix a un varón que sería un hombre que siempre actuaba.

Atrevido y audaz en radio.

Pasó de albañil a locutor en la empobrecida ciudad de Rocha de los años 50.

Su voz abaritonada era de excelente dicción y leía riguroso los textos de la Difusora que, también impecable, escribía N. San Martín.

Ya era parte de lo cotidiano en todo el departamento cuando otros varios audaces desafiaron y levantaron la antena de Radio Fortaleza en 1971.

Su voz pasó para allí, pasó el personaje versátil y fue otra historia.

De radiodifusión, de libertades, de compañerismo fraterno.

Y allí fue donde conocimos a Tito.

Locución en espacios partidarios primero, luego grabaciones de comerciales después de las 11 de la noche….

Y luego, muy pronto, la manzana bíblica de la tentación, que fue en realidad la lectura de apuntes y titulares en el Informativo de las 11 hs.

Con Tito aprendimos el ABC de la noticia.

Nos enredó en su magia del relato, la redacción oral, la entrevista presencial y por teléfono…y en todos los trucos para hacer más radio, más magia, más cercanos a la audiencia.

Es él uno de los responsables mayores de concretar nuestra vocación periodística, de la urgencia de aprender siempre, de hacerlo siempre con alegría.

Nos guardamos de él la técnica del vaso de plástico para simular un » móvil en exteriores».

Nos quedamos con su picardía en la dictadura para reirse de El Chocolate» interventor coronel de la Intendencia.

Escribiremos siempre el apunte periodístico, como él: a mano, en cualquier trozo de papel y sintiéndonos inmensamente libres.

Igual que él, él ya en vuelo.

Mario Barceló