SU MAJESTAD, EL MUNDIAL

ENTRELINEAS EN LA COPA FIFA QATAR 2022- Yalis Fontes desde Doha

SU MAJESTAD,EL MUNDIAL

Cayó el telón.

Otra Copa que se va, pero envueltos en su tibia atmósfera , sabemos que queda en la historia.

Por casi un mes el mundo paró.

Primera vez que el mayor evento de la tierra se disputó en el exótico mundo árabe ,con todo lo que eso significa.

Presenciamos desde un privilegiado lugar una nueva Copa del Mundo.

Una fiesta, un acontecimiento sin igual.

Con una final que fue el marco perfecto para el Mundial : un partido épico y Messi levantando por primera vez la Copa.

Los impresionantes y refrigerados estadios, en particular el de Lusail, serán recordados por siempre, al igual que el Centro Nacional de Eventos, donde funcionaba el Centro de Medios, constituyéndose en el centro nervioso de la prensa de la Copa.

Afuera de la cancha, la imperdible y disfrutable multiculturalidad que solo brinda ese crisol de razas que se cruzan cada 4 años.

Pobres aquellos que crean que un Mundial son once contra once.

Es la fiesta mayor.

Su majestad, el Mundial.

CUESTIONAMIENTOS

Qatar, país donde no se vota y no cobran impuestos.

Doha, ciudad en donde los Hoteles, al ingresar te alcanzan una botella con agua, para que no olvides que estás en pleno desierto, a pesar de las construcciones futuristas.

Qatar, Doha, donde todo parece, y es ,artificial, y donde encuentras indicios de que se maquillan algunas cosas en tiempos de Copa.

A nadie escapa que este Mundial tiene varios cuestionamientos desde diferentes lugares.

Hace poco el propio Joseph Blatter , presidente de FIFA entre 1998 y 2015, señaló que Qatar no era el lugar idóneo, que su elección había sido un error.

Se ha denunciado que no se respetan los derechos humanos y que su ley islámica vulnera las libertades de la mujer y de colectivos como el LGTBI, la cantidad de muertos en construcciones para el evento entre otras cosas.

Ni que hablar de los Estadios refrigerados en un país que libera toneladas de hidrofluocarburos (herejía ambiental) y de muertos en construcción de estadios y otras construcciones para mostrar en días de Copa.

Durante la misma Copa 7 selecciones europeas no pudieron exhibir sus cintas por reclamos de algunos derechos y el mismo capitán de Bélgica ha expresado «sentirse controlado».

Como es de imaginar, en casi un mes que estuvimos en la sede mundialista, no da para tener una idea definitiva de la realidad que impera en el país.

Seguramente, desde nuestra perspectiva occidental, ningún tiempo alcance para comprender estas culturas y tradiciones tan diferentes.

CRUCES

El hecho de que el Mundial fuera en una sola ciudad, nos permitió como nunca antes cruzarnos con figuras relevantes del deporte.

Nos permitió compartir vivencias con amigos como Javier Máximo Goñi o el Coruja Cuartin, más toda la troupe de Radio Oriental, y ni que decir del querido Victor Rodriguez de Durazno, con quien compartimos gran parte de la Copa trabajando a la par.

«Que nos quiten lo bailado», nos decíamos cuando nos asombrábamos por algo.

En el diario peregrinar les alcanzamos la palabra del propio Presidente de CONMEBOL, Alejandro Dominguez.

Entrevistamos y estuvimos mano a mano con Diego Forlan, cada vez más leyenda, con Alberto «Conejo»Tarantini Campeón mundial del 78 con Argentina y conversamos con el legendario relator de O Globo Galvao Bueno,que se tomó su tiempo para hablarnos de sus conversaciones con Ayrton Sena, su hermano de la vida.

Me crucé y le agradecí por todo a un fenómeno como el brasileño Walter Casagrande,hablé con el Loco Abreu sobre su nueva vida y sus expectativas como entrenador en Perú, entrevisté y conversé de fútbol y la vida con colegas como Elio Roca, con Sebastián «Pollo» Vignolo y con la simpática colega Morena Beltrán.

Y me reencontré con mi amigo El Cole, invitado al fin por el propio Comité Organizador de la Copa por su fama mundial como hincha, un reconocimiento que llena el alma.

En efecto , fue invitado en las ocasiones previas y en la actual por el Comité Supremo Organizador del Mundial , distinción alcanzada por su condición de leyenda del fútbol : ser el principal hincha de selecciones del mundo.

En esta Copa, «El Cole» como siempre, lleva los colores de su país y el mensaje de Cristo a todos quienes lo encuentran por su camino.

La invitación es un merecido reconocimiento para un ser humano excepcional, que igualmente sufrió la ausencia de su selección Colombia.

El confirmar que sigue teniendo a Rocha en su corazón y a la que nombra frecuentemente en sus entrevistas a diferentes medios del mundo por una situación increíble que le sucedió en la Escuela Artigas de nuestra ciudad, reconforta.

Valió la pena.

QATAR

Tierra de pesca de perlas, de camellos en el desierto y de gatos por las veredas,de la artificial Doha, sede mundialista, me impresionó lo fastuosidad de sus obras, no queriendo ser menos que nadie y superior a todos, como en un deseo de un pobre recién llegado a rico, marcando con opulencia y su presente en base a petróleo y gas, pero no pudiendo desprenderse de los cuestionamientos obvios previos, ni de la realidad de sus laburantes con muchas obligaciones y pocos derechos.

También lo permisivo que fueron en horas del mundial con los extranjeros, con una policía moral que nos decían, habían tomado licencia en esos días, más laxa y permisiva que en lo cotidiano, permitiendo con el paso de las horas un más frecuente intercambio entre lugareños y los visitantes.

La gente, que con sus costumbres me sorprendían con algo nuevo cada jornada, con realidades ásperas que no salen en postales, de los laburantes que el primer año ahorran para pagarse el viaje, luego establecerse y posteriormente pagar el estudio de sus hijos en tierras lejanas hasta los que me encontré lavándose los pies en plena pileta de los baños, preparándose para rezar.

No olvidaré, seguro, el Mercado Souq Waqif, con su aroma a cardamomo y sus callejones en forma de laberintos milenarios, en los que me encantaba perderme, también el increíble Museo Nacional con su forma de rosa del desierto donde vi cosas que no pensé encontrar.

Tampoco olvidaré al Metró, incansable tren sin conductor, que a más de 100 kilómetros por hora nos dejaba en minutos en cualquier punto de la ciudad.

Visité el desierto, un universo diferente, al que llegué a través de modernas autopistas vigiladas por yacimientos y pozos de gas natural con fuego asomándose en altas chimeneas.

El lugar con sus legendarias dunas es una atracción imprescindible ofreciendo vistas espectaculares: la aridez del paisaje de las inmensas e interminables arenas doradas es conmovedor.

Katara, bohemia pero con ranuras en sus calles donde salía el reparador frío para compensar al inclemente sol (mencioné lo de herejía ambiental, verdad?).

La Perla y el Centro Financiero fueron lugares que a pesar de sus diferencias, valieron la pena visitar.

El Villaggio con su falso cielo, su pista de patinaje sobre hielo ,su parque de atracciones y sus disparados precios son también motivo de visita obligada.

También conocí una Mezquita y logré el testimonio de un convertido al Islam, acercándome un poco a una religión que sacude de entrada por el llamado a rezo a través de altoparlantes cinco veces al día.

Teníamos una humilde Mezquita frente a nuestro Hotel, y el llamado en el silencio de la noche, créanme, adquiere otra dimensión, otro eco.

GRACIAS

El hoy tiene emociones de estos días que jamás se apagarán.

Realizar la cobertura de otra Copa del Mundo, a 13 mil kilómetros de la Plaza Lapeyre, oficialmente acreditados por FIFA, otro sueño hecho realidad.

Se trata de soñar  y cuando se presentan las dudas, no dudar, y huir hacia adelante.

Otra experiencia que nos marca para siempre.

Sucesos vividos e historias contadas, de exploración y suposiciones, reflexiones y apreciaciones.

Historia y vivencias que seguimos acumulando, y que jamás olvidaremos.

Experiencia única e inigualable, enriquecedora y fascinante porque nos permitió acompañar a la celeste desde un lugar privilegiado.

En un Mundial lejano y costoso, muy costoso, la única chance de participar era apelar a las firmas rochenses.

Y las firmas respondieron, ustedes visualizaron quienes hicieron posible esta realidad.

Con el apoyo de estas firmas pudimos estar acá, y eso es motivo de orgullo, y obviamente de una mayúscula responsabilidad.

Responsabilidad por ustedes queridos lectores, que jamás olvido, porque sin ustedes al igual que ellos, ninguna historia sería posible.

Simplemente gracias por acompañarnos.