GRAMADO TAMBIEN TE CONQUISTA A TRAVÉS DE LA GASTRONOMIA

Gramado es un destino que seduce mucho más allá de sus paisajes, sus calles de inspiración europea y su reconocida infraestructura turística.
También conquista a través de la gastronomía, un universo donde las tradiciones familiares, las influencias de la inmigración y el respeto por los productos regionales construyen una identidad propia. En ese escenario, el restaurante Di Paolo ocupa un lugar destacado entre las propuestas que invitan a descubrir los sabores de la Serra Gaúcha.
Su cocina tiene una historia estrechamente vinculada con la inmigración italiana, cuya influencia permanece viva en las costumbres, las recetas y la cultura de esta región de Rio Grande do Sul. En cada preparación se reconoce el espíritu de una tradición que encontró en el sur brasileño un nuevo hogar y que, con el paso de las generaciones, se transformó en uno de los grandes atractivos gastronómicos para quienes visitan Gramado.
La trayectoria de Di Paolo comenzó en 1994, en la ciudad de Garibaldi, cuando Paulo Geremia inauguró un establecimiento llamado Giuseppe Posto Per Mangiare. El nombre rendía homenaje a su abuelo, Giuseppe Geremia, integrante de una familia de inmigrantes italianos que había llegado a Brasil desde la región del Véneto a fines del siglo XIX.

A partir de aquella primera casa, la marca desarrolló una propuesta gastronómica que convirtió al galeto al primo canto en su gran emblema. La receta se inspira en la cocina tradicional de las familias italianas de la Serra Gaúcha, con una preparación que combina el cuidado de los condimentos, el tiempo de marinado y la cocción a las brasas.
La evolución del restaurante acompañó el crecimiento del turismo gastronómico regional. En 2008, la marca pasó a llamarse Casa Di Paolo y, en 2019, adoptó la denominación Di Paolo Galeto para destacar su especialidad y reforzar su identidad culinaria.
El recorrido suele comenzar con la sopa de capeletti, elaborada con un caldo de cocción prolongada y acompañada de pan colonial. Luego llegan las ensaladas, entre ellas el radicci con panceta y la ensalada de papas con mayonesa, que evocan la cocina cotidiana de las familias de la región.
El momento central pertenece al galeto al primo canto. Marinado con hierbas aromáticas y otros ingredientes, y asado sobre brasas de carbón, se distingue por su piel dorada y crocante y su interior tierno y jugoso. Su preparación es uno de los elementos que identifican la propuesta de la casa.
La mesa se completa con polenta frita y a la plancha, queso à dorê y diferentes variedades de pastas y salsas. Para cerrar, el sagu con crema aporta una nota dulce tradicional de la gastronomía de la Serra Gaúcha.
Más que una suma de platos, la secuencia propone una manera de comer en la que la abundancia, la variedad y el servicio en la mesa forman parte de la experiencia.
Un ambiente que invita
Ubicado en el centro de Gramado, el restaurante ofrece un ambiente amplio, de estilo rústico y con elementos decorativos inspirados en la arquitectura italiana. Su capacidad informada es de aproximadamente 140 personas, lo que permite recibir tanto a familias y grupos de amigos como a quienes organizan encuentros sociales o empresariales.
La propuesta también contempla una bodega con más de 150 etiquetas de vinos nacionales e importados, además de un espacio de tienda donde se comercializan productos de la marca. Estos detalles amplían la experiencia y permiten descubrir otras expresiones de la cultura gastronómica regional.
En una ciudad donde la gastronomía ocupa un lugar fundamental dentro de la oferta turística, estos espacios contribuyen a que el visitante encuentre mucho más que una comida: una experiencia ligada a la historia, las costumbres y los sabores del destino.
Di Paolo y el turismo gastronómico de Gramado
Gramado ha construido una identidad turística que combina hospitalidad, arquitectura, naturaleza, cultura y una gastronomía de fuerte personalidad. Dentro de ese universo, Di Paolo representa una de las expresiones de la herencia italiana que continúa viva en la Serra Gaúcha.
Su propuesta pone en valor recetas transmitidas a través de generaciones y una forma de servicio que recupera el espíritu de las mesas familiares. El protagonismo del galeto, la variedad de acompañamientos y la posibilidad de compartir una secuencia completa convierten al restaurante en una alternativa para quienes desean conocer la región también a través de sus tradiciones culinarias.
En definitiva, visitar Di Paolo significa acercarse a una parte de la historia gastronómica del sur de Brasil, donde las raíces italianas se integraron a la cultura local para dar origen a sabores que hoy forman parte de la identidad de la Serra Gaúcha.


